Qué ver en Singapur: itinerario de 3 días e imprescindibles

Qué ver en Singapur

Singapur es un destino que impresiona desde el primer segundo. Aunque en redes sociales como Instagram estamos cansadísim@s de ver una y otra vez el futurista aeropuerto de Changi con su famosa cascada interior o los espectaculares super árboles de Gardens by the Bay, la realidad es que esta pequeña nación tiene un universo por descubrir que va muchísimo más allá de sus postales más virales.

Lo que más me sorprendió durante mi viaje es su fascinante carácter multicultural. En muy pocos kilómetros cuadrados conviven en perfecta armonía barrios de herencia china, india, malaya y colonial, convirtiendo cada paseo en un viaje totalmente diferente. Es un país híper moderno, impoluto y rodeado de naturaleza verde, pero también profundamente ligado a sus tradiciones y con una oferta gastronómica callejera que es una auténtica locura.

Para que puedas sacarle todo el partido a este rincón del Sudeste Asiático sin perderte nada importante, he preparado esta guía basada en mi propia experiencia. Tras haber pasado tres días completos explorando sus calles, aquí te comparto un itinerario detallado de 3 días con todo lo que puedes ver y hacer en Singapur para disfrutarlo al máximo.

Si te gusta viajar por Asia, te dejo varias guías que te podrían interesar: qué ver en Corea del Sur, qué ver en Vietnam, qué ver en Turquía, qué ver en Armenia. 


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Consejos prácticos para viajar a Singapur

Documentación para entrar en Singapur

Viajar a Singapur desde España o cualquier otro país de la Unión Europea es un proceso muy sencillo y accesible que apenas requiere trámites burocráticos previos.

El requisito fundamental para iniciar el viaje es contar con un pasaporte con una validez mínima de 6 meses a partir de la fecha de entrada al país, además de disponer de al menos dos páginas en blanco para los controles de inmigración. Si eres español/a, para estancias turísticas o de negocios de corta duración, no necesitas visado, por lo que al aterrizar las autoridades te otorgarán de forma automática un permiso de estancia de hasta 90 días.

El único trámite obligatorio que debes realizar antes de volar es completar la SG Arrival Card (Tarjeta de Llegada). Se trata de una declaración electrónica de salud y datos del viaje completamente gratuita que se debe rellenar dentro de los 3 días previos a tu llegada a Singapur a través del portal web oficial de la autoridad de inmigración. Una vez enviada, recibirás la confirmación en tu correo electrónico. Te dejo aquí la web oficial para que puedas rellenar tu arrival card.

Asimismo, es muy habitual que la aerolínea en el momento del embarque o los agentes de aduanas al llegar te soliciten un billete de salida del país (ya sea de regreso a España o hacia un segundo destino) que confirme que abandonarás el territorio dentro del límite permitido. Aunque de forma menos frecuente, también se exige disponer de fondos económicos suficientes para cubrir los gastos del viaje.

Consejo de hormiga: si tu pasaporte no es español ni pertenece a un país de la Unión Europea, las condiciones de visado pueden variar sustancialmente. Te aconsejamos verificar siempre los requisitos específicos con la embajada o consulado de Singapur en tu país de residencia antes de organizar la ruta.

 

Dinero en Singapur

El tema del dinero en Singapur es muy cómodo y no te va a dar ningún dolor de cabeza, sobre todo porque es un destino súper digitalizado donde casi todo se paga con un simple toque de tarjeta. Su moneda oficial es el dólar de Singapur (SGD), aunque la realidad es que vas a tocar muy poco dinero físico a lo largo de tu ruta.

Gracias a su plataforma SimplyGo, puedes subirte al metro (MRT) o al autobús pasando directamente tu propia tarjeta de débito o crédito contactless (o pagando con el móvil a través de Apple Pay o Google Pay) tanto al entrar como al salir. Si viajas con tarjetas tipo Revolut o similares, la conversión de divisa se aplica al instante y sin pagar comisiones absurdas.

Podrás abonar con tarjeta el 90 % de tus gastos diarios, desde entradas a atracciones y restaurantes hasta compras en supermercados o trayectos en taxi. Sin embargo, no te confíes del todo y lleva siempre algo de dinero en efectivo en la cartera. Unos 50 u 100 SGD en billetes por persona son imprescindibles si quieres comer en los famosos Hawker Centres (los puestos de comida callejera), donde la gran mayoría de cocineros locales solo cobran en metálico.

Consejo de hormiga: para conseguir efectivo, lo más rápido es retirar una pequeña cantidad en cualquier cajero usando tu tarjeta monedero habitual al aterrizar. Si llevas euros en billetes y prefieres cambiarlos allí, procura evitar las oficinas de cambio del aeropuerto porque suelen aplicar peores tarifas. Es mucho mejor cambiar en el centro urbano, donde locales como el emblemático Mustafa Centre (en Little India) o The Arcade (en Raffles Place) ofrecen siempre las tasas de cambio más competitivas.


¿Cuál es la mejor época para viajar a Singapur?

Súper árboles iluminados

Súper árboles iluminados

Singapur cuenta con un clima puramente tropical durante todo el año debido a su ubicación junto al ecuador. Esto se traduce en temperaturas elevadas de unos 30 °C y una humedad constante que ronda el 80 %, por lo que la sensación de calor y bochorno te acompañará en prácticamente cualquier mes de la visita.

Las precipitaciones son habituales durante todo el año, pero la ventana con el tiempo más favorable abarca de febrero a abril. Estos meses coinciden con la época más seca y soleada, ofreciendo las condiciones ideales para recorrer la ciudad a pie, visitar Gardens by the Bay o pasar el día al aire libre en la isla de Sentosa sin depender continuamente del paraguas.

Por el contrario, la temporada más lluviosa comprende los meses de noviembre a enero, periodo en el que el monzón del noreste descarga con mayor intensidad. Durante esta etapa las tormentas son más frecuentes, prolongadas y abundantes. Sin embargo, los chaparrones en Singapur suelen caer en forma de trombas de agua intensas pero breves, tras las cuales vuelve a salir el sol. Al tratarse de una metrópoli moderna interconectada por galerías subterráneas y grandes centros comerciales con aire acondicionado, la lluvia rara vez llega a interrumpir los planes de viaje.


¿Cómo llegar a Singapur?

Para volar a Singapur desde España, la aerolínea de referencia es Singapore Airlines, que ofrece las rutas más directas conectando con el Aeropuerto Internacional Changi. Desde el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat existe un vuelo directo sin escalas, mientras que la conexión desde el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas (a partir de octubre 2026) se realiza mediante un trayecto combinado con una breve parada técnica en Barcelona antes de poner rumbo a Asia. El tiempo total de vuelo suele situarse entre las 12,5 y 15 horas, dependiendo de la ciudad de salida.

Si viajas desde otros puntos del país (como Málaga, Bilbao o Valencia) o prefieres explorar más alternativas, la forma más habitual de llegar es haciendo una escala intermedia. Las opciones más frecuentes y con muy buenas conexiones son las aerolíneas de Oriente Medio (como Qatar Airways, Emirates o Etihad Airways, con paradas en Doha, Dubái o Abu Dabi) o las principales compañías europeas (con escalas en ciudades como Fráncfort, Múnich, París o Ámsterdam). En estos casos, la duración total del viaje oscila habitualmente entre las 15 y 18 horas.

Independientemente de la combinación de vuelos que elijas, la llegada se realiza siempre en el Aeropuerto Internacional Changi de Singapur (SIN), considerado uno de los mejores del mundo. Tras desembarcar y pasar el control de pasaportes, la conexión con el centro es súper rápida: el metro urbano (MRT) está integrado en el propio aeropuerto y te deja en pleno centro en unos 30 o 40 minutos, pudiendo pagar el trayecto directamente con tu tarjeta bancaria habitual.

 

¿Cómo moverte por Singapur?

En el MRT de Singapur

En el MRT de Singapur

Moverse por Singapur es una maravilla por lo limpio, puntual y eficiente que es todo su sistema de transportes. La forma principal de desplazarte por la ciudad es el metro, conocido como MRT (Mass Rapid Transit). Esta red conecta directamente el aeropuerto con prácticamente todos los puntos turísticos principales, como Marina Bay, Chinatown, Little India o Kampong Glam. Toda la señalización está impecablemente indicada en inglés y la frecuencia de los trenes es altísima.

Los autobuses urbanos son el complemento perfecto al metro, ideales para trayectos donde las vías no llegan de forma directa o simplemente para contemplar la ciudad durante el recorrido. Para utilizar tanto el metro como el autobús no necesitas comprar ningún billete físico ni tarjeta especial: basta con pasar tu propia tarjeta bancaria contactless o el móvil (usando Apple Pay o Google Pay) tanto al entrar como al salir. El sistema calcula la tarifa exacta según los kilómetros recorridos de forma automática.

Para trayectos directos, desplazamientos de noche cuando el metro finaliza su servicio o cuando te desplazas con el equipaje, la mejor opción es utilizar la aplicación Grab (la versión local de Uber) o parar un taxi tradicional. Ambas alternativas funcionan de forma transparente, son muy seguras y mantienen tarifas bastante ajustadas si se comparan con las de otras grandes capitales.

Por último, Singapur es una urbe fantástica para explorar a pie dentro de cada zona o barrio temático. La estrategia más cómoda consiste en tomar el metro para salvar las distancias grandes entre distritos y, una vez allí, hacer los recorridos caminando, aprovechando la enorme red de pasajes subterráneos y galerías comerciales con aire acondicionado para escapar del calor tropical o resguardarse si cae un chaparrón repentino.

 

¿Cuántos días dedicarle a Singapur?

Determinar cuántos días dedicarle a Singapur depende mucho del tipo de viaje que estés organizando, pero la duración ideal para exprimir la ciudad al máximo se sitúa entre los 3 y los 4 días completos. Aunque geográficamente sea un territorio pequeño, la densidad de lugares de interés, barrios multiculturales y atracciones futuristas es tan grande que no faltan planes en ningún momento.

Para la mayoría de la gente que realiza una ruta más amplia por el Sudeste Asiático, 3 días es el tiempo mínimo recomendado. En estas tres jornadas da tiempo de sobra a recorrer todos los grandes imprescindibles de la metrópoli: pasear por el icónico complejo de Marina Bay, alucinar con los super árboles iluminados en Gardens by the Bay, perderse por las coloridas calles de Chinatown, Little India y Kampong Glam, y disfrutar del impresionante Jardín Botánico.

Contar con un 4º día en el itinerario marca una diferencia importante en la experiencia global. Esta jornada extra permite bajar las prisas, disfrutar de la gastronomía de los Hawker Centres con más calma y dedicar un día entero a la Isla de Sentosa, la zona de ocio por excelencia donde se ubican sus playas, complejos turísticos y el parque Universal Studios. Además, deja margen para conocer atracciones emblemáticas como el Safari Nocturno o explorar los miradores más espectaculares de la ciudad.


Atención sanitaria en
Singapur

El sistema de atención sanitaria en Singapur es uno de los mejores y más avanzados del mundo, pero también destaca por ser excepcionalmente caro para los visitantes extranjeros. En este país no existe la cobertura médica gratuita para turistas y las consultas privadas, urgencias u hospitalizaciones pueden alcanzar cifras estratosféricas desde el primer minuto.

Por esta razón, contar con un seguro de viaje de amplia cobertura no es un simple trámite, sino una garantía imprescindible para disfrutar de la experiencia con total tranquilidad. Ante cualquier percance, desde una simple visita médica por indigestión hasta una prueba diagnóstica de urgencia o un ingreso hospitalario, disponer de una póliza de calidad permite recibir la mejor atención sin tener que adelantar enormes sumas de dinero de tu bolsillo.

Para viajar con total respaldo por Asia, la recomendación principal es contratar un seguro especializado como los que ofrece IATI Seguros. Sus pólizas destacan por incluir coberturas médicas elevadas, asistencia en español las 24 horas del día y la gran ventaja de que ellos gestionan y pagan los gastos de forma directa con la clínica u hospital, evitando que tengas que preocuparte por trámites complejos o desembolsos imprevistos durante tus vacaciones. Yo siempre viajo asegurada con ellos.

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Internet en Singapur

Ojo porque este país no pertenece al espacio Schengen, así que te cobrarán un pastizal por el roaming.

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Imprescindibles en Singapur

Singapur es un fascinante contraste entre futurismo y tradición. Antes de ver el itinerario día a día, estos son los imprescindibles que definen la ciudad y que no te puedes perder en una primera visita:

  • Marina Bay: el corazón del skyline singapurense, dominado por el barco flotante del hotel Marina Bay Sands, el mítico Merlion y un paseo marítimo con vistas espectaculares.

  • Gardens by the Bay: un parque futurista único en el mundo con sus gigantescos Supertrees iluminados y los impresionantes invernaderos Cloud Forest y Flower Dome.

  • Barrios culturales: un viaje multicultural en pocos pasos recorriendo la tradición china en Chinatown, los aromas y colores de Little India y la cúpula dorada de la Mezquita del Sultán en Kampong Glam.

  • Hawker Centres: el alma gastronómica de la ciudad. Patios de comida callejera como Lau Pa Sat o Maxwell (Patrimonio de la Humanidad) ideales para comer delicioso y barato.

  • Isla de Sentosa: relax, playas y diversión tropical en Sentosa.

  • Aeropuerto Changi y Jewel: la mejor puerta de entrada del mundo, célebre por albergar Jewel, la cascada interior rodeada de vegetación más alta del planeta.

 

Dónde dormir en Singapur

Chinatown

El equilibrio perfecto entre ambiente, ubicación central y precios competitivos dentro de una ciudad que suele ser cara.

En este barrio tienes una habitación doble superior con baño privado, aire acondicionado y wifi gratuito. El alojamiento dispone de recepción abierta las 24 horas, una cafetería y aparcamiento gratuito, además de un área de entrenamiento. Tiene una valoración media de 8,6 sobre 10 y la noche cuesta 115€.

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Kampong Glam

Distrito con una logística muy fácil (la línea verde de metro viene directa desde el aeropuerto) y su cercanía a las calles más fotogénicas de la ciudad, como Haji Lane, repletas de arte urbano, cafeterías de especialidad.

En este distrito tienes una habitación doble deluxe con cama grande, baño privado, aire acondicionado, insonorización y wifi gratuito. El alojamiento tiene una piscina al aire libre en la azotea. Tiene una valoración media de 8,1 sobre 10 y la noche cuesta 115€.

Te aquí esta opción (es la primera que sale) por si quieres echarle un vistazo. 

 

Qué ver en Singapur: itinerario de 3 días 


Día 1: Singapur futurista, Marina Bay y Gardens by the Bay


Aeropuerto Changi 

Aeropuerto Changi

Aeropuerto Changi

El aeropuerto de Changi no es el típico lugar de tránsito del que quieres salir corriendo nada más aterrizar; es una atracción en sí misma y probablemente la mejor carta de presentación que podía tener el país. La gran joya de este complejo es el impresionante edificio Jewel, una enorme estructura de cristal y acero conectada con las terminales que parece un auténtico jardín botánico futurista bajo una cúpula gigante.

Lo que estoy segura que te va a encantar es el HSBC Rain Vortex, la cascada interior más alta del mundo con sus 40 metros de caída. Ver romper el agua justo en el centro de un bosque frondoso de cuatro pisos de altura impresiona muchísimo en persona, mucho más de lo que transmite cualquier foto o vídeo de Instagram. Es el sitio perfecto para empezar a tomarle el pulso al país nada más poner un pie en él.

Lo mejor de todo es que adentrarte en el Jewel y contemplar la cascada desde sus distintos niveles es un plan totalmente gratuito y accesible para todo el mundo, sin necesidad de pagar entrada ni de estar embarcando en un vuelo en ese momento. Además, si tu vuelo llega o sale de noche, la experiencia cambia por completo porque la cascada se ilumina y ofrece un espectáculo de luces y música realmente mágico.

Además de la cascada real del Jewel, la Terminal 2 del aeropuerto guarda otro rincón espectacular que merece mucho la pena ver: The Wonderfall. Se trata de una pantalla LED curva de 14 metros de altura que recrea una cascada digital cayendo a través de un jardín vertical.

Lo más curioso de esta instalación es su diseño, ya que las pantallas enmarcan las puertas de acceso a los ascensores, dando la sensación de que atraviesas el agua al cruzar hacia ellos. Además, cada media hora ofrece un breve show musical gratuito de cuatro minutos donde el agua interactúa con la música y cambia de ritmo, convirtiéndose en otra parada imprescindible y muy fotogénica antes de poner rumbo al centro de la ciudad.

Consejo de hormiga: ten en cuenta que tanto la cascada real del HSBC Rain Vortex en el Jewel como la cascada digital The Wonderfall en la Terminal 2 comienzan a funcionar a las 10h de la mañana y se apagan a las 22h. Si tu vuelo llega de madrugada o muy temprano, aprovecha para dejar el equipaje en tu alojamiento o dar una vuelta y regresa dentro de este horario para no encontrártelas apagadas.

Mirador Skypark Observation Deck

El Mirador Skypark Observation Deck es el lugar perfecto para contemplar el perfil urbano de Singapur desde las alturas. Ubicado en la planta 56 de la torre tres del Marina Bay Sands, esta enorme terraza al aire libre te sitúa a casi 200 metros de altura sobre la bahía, regalándote una vista panorámica de 360 grados sencillamente impresionante.

Desde la plataforma podrás observar en detalle todo el entramado de rascacielos del distrito financiero, la silueta futurista del Museo de Arte y Ciencia, el icónico puente Helix Bridge y la inmensidad del estrecho de Singapur repleto de embarcaciones. Hacia la parte trasera, la perspectiva de Gardens by the Bay con sus inmensos invernaderos y sus imponentes superárboles vistos desde arriba es una auténtica pasada.

Consejo de hormiga: es imprescindible comprar las entradas con antelación por internet, ya que las franjas horarias más cotizadas, especialmente al atardecer, suelen agotarse rápidamente. Subir entre las 18h y las 19h te permitirá disfrutar de lo mejor de dos mundos: ver la ciudad con luz diurna, contemplar cómo cae el sol tras la bahía y presenciar la transformación nocturna cuando todos los edificios de la capital encienden sus luces.

Complejo Marina Bay Sands 

Con el Marina Bay Sands de fondo

Con el Marina Bay Sands de fondo

El Marina Bay Sands es, sin duda alguna, el icono moderno más reconocible de Singapur. Este impresionante complejo está formado por tres enormes torres de 55 pisos unidas en la parte superior por una plataforma con forma de barco, creando una silueta futurista que impresiona muchísimo en cuanto la ves por primera vez desde la bahía.

En la azotea de esta gran plataforma se encuentra la famosa piscina infinita que tanto se ha viralizado en redes sociales. Un detalle súper importante a tener en cuenta es que el acceso a esta piscina es estrictamente exclusivo para los huéspedes alojados en el hotel, por lo que no existe ninguna entrada o pase diario que permita bañarse en ella sin estar hospedado.

Si no te alojas en el complejo, la mejor forma de disfrutar de las vistas desde las alturas es subir al mirador exterior situado en la planta 56. Desde esta plataforma al aire libre se obtiene una panorámica de 360 grados sencillamente espectacular de toda la bahía, el horizonte de rascacielos del distrito financiero y los superárboles de los jardines traseros, siendo un momento perfecto para subir a última hora de la tarde y contemplar el atardecer.

A pie de calle, la estructura alberga un enorme centro comercial de lujo repleto de firmas internacionales, restaurantes y hasta un canal interior donde es posible dar un paseo en una embarcación tradicional de madera. Además, desde su explanada exterior nace un agradable paseo peatonal junto al agua que bordea toda la bahía y conecta directamente con otros puntos emblemáticos como la famosa estatua del Merlion.

Estatua y Parque del Merlion 

Merlion Park es una parada completamente obligatoria en cualquier viaje a Singapur. Ubicado frente a la bahía, en este pequeño parque marinero se encuentra la célebre estatua del Merlion, la figura mitológica con cabeza de león y cuerpo de pez que funciona como el símbolo oficial e ícono histórico del país.

La escultura principal mide casi nueve metros de altura y expulsa un continuo chorro de agua directamente hacia la bahía. El cuerpo de pez representa los orígenes de Singapur como una humilde villa pesquera llamada Temasek, mientras que la cabeza de león remite a su nombre original en sánscrito, Singapura («ciudad de los leones»). Justo detrás de la estructura principal encontrarás una versión más pequeña de dos metros conocida como el «Merlion cub».

Además de su simbolismo histórico, este rincón ofrece una de las panorámicas más espectaculares de toda la ciudad. Desde el mirador peatonal que se adentra sobre el agua tendrás una perspectiva privilegiada del imponente complejo Marina Bay Sands, la cúpula del Museo de Arte y Ciencia y todo el perfil urbano.

Consejo de hormiga: al ser uno de los puntos más populares y fotografiados del país, suele estar repleto de turistas durante las horas centrales del día. Lo ideal es acercarte temprano por la mañana para hacer fotos tranquilamente sin masificaciones o acudir al caer la noche, cuando la estatua se ilumina y las vistas de la bahía iluminada son sencillamente mágicas.

Museo de Arte y Ciencia 

Museo de Arte y Ciencia

Museo de Arte y Ciencia

Museo de Arte y Ciencia (ArtScience Museum) es uno de los edificios más llamativos y fotogénicos de toda la bahía. Aunque en mi viaje no entré a ver sus exposiciones, es un lugar que merece totalmente la pena incluir en la lista si vas con margen suficiente o si te apasionan las experiencias inmersivas y el arte digital.

Incluso si decides no comprar la entrada para acceder al interior, acercarte hasta su explanada exterior es indispensable para admirar su arquitectura. El edificio tiene una futurista forma de flor de loto abierta rodeada por un bonito estanque repleto de flores de loto reales.

En caso de que dispongas de tiempo y te apetezca entrar, su atracción estrella es la exposición permanente Future World: Where Art Meets Science, creada en colaboración con el famoso colectivo artístico teamLab. Se trata de un espacio interactivo repleto de proyecciones digitales, luces LED deslumbrantes e instalaciones donde el arte reacciona a tus movimientos, siendo una opción súper recomendable tanto para adultos como para quienes viajan con niños.

Paseo marítimo Marina Bay Waterfront Promenade

El Marina Bay Waterfront Promenade es el famoso paseo marítimo de 3,5 kilómetros que rodea toda la bahía y pasa justo por la puerta del centro comercial Marina Bay Sands.

Es precisamente en este paseo donde se encuentra la tienda flotante de Apple Marina Bay Sands, una espectacular cúpula de cristal con forma de esfera gigante que parece estar flotando directamente sobre el agua. De hecho, se accede a ella mediante un pasillo desde el interior del centro comercial y por fuera ofrece una estampa súper futurista.

Desde todo este paseo peatonal se obtienen, sin duda, las mejores vistas hacia el horizonte (skyline) de los rascacielos del financiero. Es un camino muy agradable, amplio y completamente llano para recorrer caminando tranquilamente mientras te encuentras con cafeterías, terrazas sobre el agua, esculturas modernas y puntos fotográficos brutales.

Consejo de hormiga: este paseo cobra una magia especial al caer la noche. Además de ver las luces de los rascacielos reflejándose en la bahía y la tienda de Apple iluminada como si fuera un faro moderno, desde la explanada frente al centro comercial puedes sentarte a ver de forma totalmente gratuita el espectáculo Spectra, un show diario de fuentes de agua, luces, música y láseres sobre la bahía.

Espectáculo Spectra

Espectáculo Spectra

Espectáculo Spectra

El espectáculo Spectra es para mí un imprescindible; un show nocturno de luces, agua y sonido que se celebra cada noche justo en la explanada exterior del centro comercial Marina Bay Sands, a orillas del paseo marítimo. Lo mejor de todo es que se trata de un evento totalmente gratuito y al aire libre, accesible para cualquiera que esté paseando por la bahía.

El espectáculo dura unos 15 minutos y combina fuentes de agua danzantes que alcanzan metros de altura, efectos visuales proyectados sobre pantallas de agua, música orquestal, luces multicolores y potentes láseres que cruzan todo el horizonte de la bahía. La tecnología empleada hace que el agua parezca cobrar vida al ritmo de la banda sonora, ofreciendo una experiencia supervisual y dinámica.

Se realiza todos los días en dos pases (a las 20h y a las 21h), sumando un pase adicional a las 22h horas los viernes y sábados.

Consejo de hormiga: para disfrutarlo con las mejores vistas, lo ideal es llegar unos 15 o 20 minutos antes y coger sitio en las gradas de madera del paseo marítimo (Event Plaza), justo frente al agua.

Invernaderos Flower Dome y Cloud Forest

Los dos grandes invernaderos de Gardens by the Bay son joyas arquitectónicas futuristas y climáticas que merecen totalmente la pena visitar. Ambas estructuras son inmensas cúpulas de cristal sin columnas interiores, diseñadas para mantener temperaturas frescas y albergar miles de especies vegetales de todo el planeta.

El Cloud Forest es probablemente el más espectacular e imponente de los dos. Nada más cruzar la puerta de entrada te recibe una impresionante cascada interior de 35 metros de altura que cae desde una montaña artificial cubierta de vegetación tropical y orquídeas. Mediante unos ascensores subes a la parte superior de la montaña y desciendes a través de unas pasarelas suspendidas en el aire, caminando literalmente entre la niebla artificial mientras disfrutas de vistas increíbles del parque y la bahía.

Por su parte, el Flower Dome ostenta el récord Guinness por ser el invernadero de cristal más grande del mundo. Su interior recrea un clima mediterráneo y de regiones semiáridas, albergando plantas, plantas crasas, baobabs y flores de los cinco continentes. Su gran atractivo principal es el espacio central, donde van cambiando la decoración floral de forma temática a lo largo del año según la estación o las festividades (como el Año Nuevo Chino, la Navidad o festivales de tulipanes).

Consejo de hormiga: el interior de ambos cúpulas está permanentemente climatizado a unos 20 °C, por lo que el contraste térmico con el calor exterior de Singapur es bastante notable. Es recomendable llevar una chaqueta fina o un jersey ligero en la mochila para no pasar frío durante el recorrido.

La entrada combinada cuesta unos 32€ para adultos y unos 22€ para niños de 3 a 12 años.

Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

Gardens by the Bay

Gardens by the Bay es sin duda, otro de los grandes imprescindibles de Singapur que no te puedes perder por nada del mundo. Es un complejo enorme que combina naturaleza, sostenibilidad y una arquitectura futurista espectacular, convirtiéndose en una visita completamente obligatoria tanto de día como de noche.

Pasear por el parque durante el día, especialmente por la mañana temprano, es una gozada absoluta. A primera hora hay mucha menos gente, la temperatura es algo más suave y se puede recorrer todo el recinto con muchísima tranquilidad, disfrutando de sus senderos rodeados de vegetación tropical, sus esculturas y sus rincones verdes sin masificaciones.

Al caer la noche, el ambiente se transforma por completo y la experiencia pasa a ser sencillamente mágica. Las estructuras iluminadas, los senderos encendidos y el juego de sombras con los rascacielos de fondo crean un entorno digno de una película de ciencia ficción. Por eso, lo ideal para organizarte es acercarte a explorar sus zonas de paseo por la mañana y regresar al anochecer para vivir esa atmósfera tan especial.

La entrada es gratuita.

Pasarela elevada OCBC Skyway y super árboles 

Los Super árboles (Supertrees) son los grandes protagonistas visuales de Gardens by the Bay y una de las estampas más icónicas de Singapur; me pareció increíble. Se trata de 18 estructuras verticales de hormigón y acero que miden entre 25 y 50 metros de altura, totalmente cubiertas por más de 200.000 plantas de miles de especies. Además de su espectacular estética futurista, cumplen funciones ecológicas clave para el parque: albergan paneles solares para generar energía, recogen agua de lluvia y sirven como conductos de ventilación para los grandes invernaderos.

Suspendida entre dos de los superárboles más altos se encuentra la OCBC Skyway, una pasarela peatonal elevada situada a 22 metros sobre el suelo y con 128 metros de longitud. Recorrer esta plataforma al aire libre te brinda unas vistas aéreas increíbles del jardín, de las cúpulas de los invernaderos y del perfil de los rascacielos con el edificio de Marina Bay Sands como telón de fondo.

Consejo de hormiga: para subir a la pasarela OCBC Skyway es necesario comprar una entrada independiente. El aforo de la pasarela es limitado para evitar aglomeraciones y la experiencia de recorrido dura unos 15 minutos, por lo que conviene sacar la entrada con tiempo si quieres subir a última hora de la tarde y disfrutar de las vistas al atardecer. La última entrada es a las 20h30.

Espectáculo nocturno de luz y sonido Garden Rhapsody

Espectáculo Garden Rhapsody

Espectáculo Garden Rhapsody

El espectáculo nocturno de luz y sonido Garden Rhapsody es, sin duda, una de las experiencias más mágicas, emocionantes y espectaculares que se pueden vivir en Singapur. Cada noche, el bosque de súper árboles (Supertree Grove) cobra vida cobrando un dinamismo brutal cuando las decenas de miles de luces integradas en las estructuras comienzan a parpadear, cambiar de color y danzar al ritmo exacto de una cuidada banda sonora.

Durante unos 15 minutos te sientes completamente trasladado a un mundo de fantasía o a un planeta sacado de una película de ciencia ficción. La música cambia según la época del año o la temporada (desde composiciones orquestales de cine y clásicos universales hasta temas festivos o asiáticos), creando una atmósfera envolvente y súper emotiva que consigue ponerte los pelos de punta.

Lo mejor de todo es que se trata de un show completamente gratuito que se realiza todos los días en dos pases: a las 19h45 y a las 20h45.

Consejo de hormiga: para disfrutarlo al máximo no te quedes de pie apretad@ entre la gente. Lo que hace todo el mundo que conoce el truco es buscar un hueco en los parterres de césped o en los bancos de madera justo debajo de las copas de los superárboles y tumbarse boca arriba en el suelo. Ver cómo las luces giran sobre ti en mitad de la noche con la música resonando por todo el parque es una sensación Sencillamente inolvidable.

Festival Mid Autumn

Coincidir con el Mid-Autumn Festival (Festival del Medio Otoño) durante tu estancia en Singapur es una auténtica suerte, porque la ciudad, y muy especialmente Gardens by the Bay, se viste de gala con una decoración alucinante que transforma por completo la visita nocturna.

Esta festividad tradicional china, que se celebra entre septiembre y octubre (coincidiendo con la luna llena del octavo mes lunar), simboliza la reunión familiar, la cosecha y la gratitud. En Singapur se vive con muchísima intensidad y el epicentro de la celebración son los propios Jardines de la Bahía, donde se instala un despliegue gigantesco de farolillos chinos e instalaciones de luz temáticas inspiradas en leyendas tradicionales, animales mitológicos y motivos de la naturaleza.

Pasear por el parque durante estas semanas es un espectáculo precioso: los caminos se llenan de arcos iluminados, enormes esculturas flotantes en los estanques y puestos de comida tradicional donde es imprescindible probar el famoso Mooncake (pastel de luna), el dulce típico de esta época relleno de pasta de semillas de loto, alubia roja o yema de huevo salada.

 

Puente Helix Bridge

Helix Bridge

Helix Bridge

Helix Bridge es una de las estructuras peatonales más fascinantes y fotogénicas de Singapur. Este puente de 280 metros de longitud conecta el área de Marina Centre con el complejo de Marina Bay Sands y destaca por su innovador diseño arquitectónico inspirado en la estructura de doble hélice del ADN humano, simbolizando la vida, la continuidad y el crecimiento de la ciudad. Lo mejor de todo es que cruzarlo y disfrutar de sus instalaciones es completamente gratuito y de libre acceso las 24 horas del día.

Pasear por esta pasarela es una experiencia visual increíble tanto de día como de noche. La estructura tubular de acero inoxidable cuenta con varias plataformas de observación en voladizo que se adentran sobre el agua, convirtiéndose en balcones estratégicos sin coste alguno para detenerse a contemplar las vistas del horizonte de rascacielos, el Museo de Arte y Ciencia y todo el recinto de la bahía.

Consejo de hormiga: la mejor hora para cruzarlo gratis es al caer la noche. El puente cuenta con un sistema de iluminación LED integrado que resalta la doble hélice con tonos azules, violetas y blancos, creando una atmósfera súper futurista. Además, si te fijas en el suelo metálico mientras caminas, verás iluminadas las letras c, g, a y t, las iniciales de las cuatro bases nitrogenadas del ADN, un guiño científico.

 

 

Día 2: Inmersión en los barrios culturales y cena junto al río

Chinatown

Chinatown

Chinatown

El barrio de Chinatown es una de las zonas con más alma, historia y contraste de Singapur, ofreciendo una experiencia completamente distinta de día que de noche.

De día, el barrio destaca por el bullicio de sus puestos de recuerdos, sus coloridas fachadas coloniales (shophouses) y, sobre todo, por la increíble riqueza cultural de la famosa avenida South Bridge Road. En un mismo tramo de pocos metros en esta calle conviven tres templos de tres religiones diferentes: el Templo de la Reliquia del Diente de Buda (un majestuoso edificio budista de estilo Dinastía Tang), el Templo Sri Mariamman (el templo hindú más antiguo de Singapur, reconocible por su colorida torre gopuram) y la Mezquita Masjid Jamae (construida por la comunidad musulmana del sur de la India). Este cruce de fe en una única acera refleja a la perfección la armoniosa convivencia multicultural de la ciudad.

Además, al recorrer sus estrechos pasajes y callejones (como Mohamed Ali Lane, Pagoda Street o Temple Street) te irás encontrando con alucinantes murales de arte urbano, muchos de ellos pintados por el famoso artista local Yip Yew Chong. Estas pinturas representan pasajes tradicionales de la vida cotidiana de los antiguos inmigrantes chinos: desde vendedores ambulantes de sopa de fideos y contables usando ábacos hasta familias celebrando fiestas tradicionales.

Al caer la noche, Chinatown se transforma por completo. Las linternas rojas colgadas en las calles peatonalizadas se iluminan, los farolillos proyectan un ambiente súper cálido y la vida del barrio se traslada a las terrazas al aire libre y a los animados centros de puestos de comida (hawkers), como el famoso Chinatown Complex o Maxwell Food Centre, donde es imprescindible cenar o tomar algo para sentir el ambiente nocturno local.

Consejo de hormiga 1: visita el Templo de la Reliquia del Diente de Buda por dentro y sube a la azotea: Entrar es totalmente gratuito, pero mucha gente solo le hace fotos a la fachada y se va. Por dentro es impresionante, con miles de pequeñas estatuas iluminadas. Si subes en ascensor a la última planta (la azotea), descubrirás un tranquilo jardín secreto con un enorme oráculo de oración budista (rueda de la oración) rodeado de orquídeas donde casi no hay turistas.

Consejo de hormiga 2: tanto en el templo budista como en el hindú (Sri Mariamman) exigen llevar los hombros y las rodillas cubiertos. En el templo hindú, además, tendrás que descalzarte antes de entrar a la entrada principal. Lleva un pañuelo o pareo ligero en la mochila para cubriste rápidamente sin pasar calor el resto del día. Sino, no te preocupes, allí mismo te dejarán una tela para poder taparte.

 

Little India

El barrio de Little India es una autentica explosión de color, aromas a especias e intensidad desde el primer segundo que pones un pie en sus calles. Es el epicentro de la comunidad india en Singapur y recorrerlo supone un viaje sensorial brutal que te traslada directamente al sur de Asia sin salir de la ciudad.

Pasear por sus avenidas principales (como Serangoon Road) y sus callejones estrechos es un disfrute constante: verás fachadas llenas de color, tiendas repletas de guirnaldas de flores frescas de jazmín y caléndula, puestos donde venden saris tradicionales de seda y joyerías con escaparates dorados deslumbrantes. Todo esto ambientado con música Bollywood que suena de fondo en los comercios.

Uno de los grandes iconos del barrio es el Templo Sri Veeramakaliamman, dedicado a la diosa Kali. Su fachada está repleta de cientos de esculturas detalladas de deidades hindúes de colores vivos, y adentrarte en su interior (descalz@) mientras los fieles realizan sus rituales, queman incienso y suenan las campanas es una experiencia súper auténtica.

Otro punto súper fotogénico que no te puedes perder es la Casa de Tan Teng Niah, una preciosa villa colonial de dos plantas que destaca por ser una de las construcciones más coloridas de toda la ciudad, pintada con una paleta de tonos amarillos, verdes, azules y rojos que parece sacada de una paleta de pintor.

Consejo de hormiga: Little India es un lugar sensacional para comer. Si quieres probar auténtica comida del sur y norte de la India a precios ridículamente económicos, acércate al Tekka Centre, un hawker baratísimo donde puedes pedir un pan naan recién hecho, pollo tikka masala o un plato de roti prata bañado en curry servido en hojas de plátano.

Kampong Glam (Barrio Árabe)

Barrio Árabe

Barrio Árabe

 

Kampong Glam, conocido popularmente como el Barrio Árabe de Singapur, es una de las zonas más fascinantes y con mayor personalidad de la ciudad. Históricamente fue el centro de la comunidad musulmana y malaya de Singapur, y hoy en día es un vibrante cruce donde conviven la tradición islámica más arraigada con el ambiente más moderno, indie y alternativo.

El corazón indiscutible del barrio es la majestuosa Masjid Sultan, reconocible al instante por su enorme cúpula dorada que domina todo el paisaje urbano. La estampa de la mezquita alineada perfectamente al fondo de la peatonal Bussoram Street, flanqueada por palmeras y encantadoras casitas coloniales (shophouses), es una de las postales más bonitas y fotografiadas de Singapur. La calle que conduce a la mezquita está repleta de restaurantes de comida del Oriente Medio, donde puedes probar hummus, kebab o falafel mientras disfrutas del ambiente.

A escasos pasos del fervor religioso se encuentra la famosa Haji Lane, un estrecho callejón peatonal famoso por ser el epicentro del arte urbano y la moda independiente de Singapur. Sus paredes están cubiertas de coloridos y detallados grafitis y murales, y sus locales albergan pequeñas tiendas de diseñadores locales, boutiques de ropa vintage, cafeterías especializadas con mucho encanto y bares con terrazas que al caer la tarde cobran muchísima vida.

Clarke Quay y Boat Quay

Para cerrar el segundo día por todo lo alto, nada mejor que dirigirse a Clarke Quay y Boat Quay, dos históricos muelles situados a orillas del río Singapur que representan la cara más animada, nocturna y gastronómica de la ciudad. Antiguamente eran zonas de muelles llenas de almacenes donde se descargaban las mercancías que llegaban en barco; hoy se han transformado en un paseo marítimo repleto de coloridas fachadas restauradas, terrazas al aire libre y locales con un ambiente increíble.

Clarke Quay es famoso por sus futuristas cubiertas de cristal que protegen la calle peatonal y por sus intensos colores que se iluminan al anochecer. Es el epicentro del ocio nocturno: aquí encontrarás desde restaurantes internacionales con terrazas junto al agua hasta pubs con música en directo y discotecas. A pocos pasos caminando siguiendo el cauce del río se encuentra Boat Quay, una franja con un encanto algo más tranquilo e íntimo, repleta de restaurantes de marisco, bistrós y bares donde puedes cenar justo al borde del agua contemplando el contraste entre las casitas históricas y las luces de los imponentes rascacielos del distrito financiero de fondo.

 

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Día 3: Isla Sentosa y playas


Isla Sentosa

Isla Sentosa

Isla Sentosa

Isla Sentosa es el auténtico oasis de ocio, playa y diversión de Singapur. Se ubica apenas a medio kilómetro de la costa sur de la isla principal y es el lugar al que acuden tanto locales como viajeros cuando buscan desconectar por completo del ritmo vertiginoso de la gran metrópoli y rodearse de naturaleza tropical, brisa marina y entretenimiento.

La historia de este islote tiene un giro alucinante. Antiguamente, la isla era un enclave estratégico fortificado por el ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial y se la conocía con el inquietante nombre de Pulau Belakang Mati (que en malayo significa literalmente «la isla de la muerte tras la espalda»). Sin embargo, en la década de 1970 el gobierno de Singapur decidió revalorizarla por completo, la rebautizó como «Sentosa» (que se traduce como «paz y tranquilidad») y la transformó en un destino turístico paradisíaco de primer nivel.

Sentosa es el plan perfecto para dedicar una mañana o un día entero al relax y a la diversión. Si buscas naturaleza y descanso, aquí encontrarás varios kilómetros de playas de arena dorada bordeadas de palmeras, como Palawan Beach o Siloso Beach, ideales para pasear, tumbarte al sol o tomarte algo en un chiringuito junto al agua. Y si prefieres adrenalina y aventura, en la isla se concentran algunas de las atracciones más potentes de toda Asia, como el famoso parque temático Universal Studios Singapore, el parque acuático Adventure Cove o el gigante acuario S.E.A. Aquarium.

Un consejo de hormiga: cruzar hasta la isla es súper sencillo y muy económico. Aunque existe un teleférico espectacular y un tren monorraíl (Sentosa Express) que sale del centro comercial VivoCity, la opción más barata y recomendada es cruzar a pie por el Sentosa Boardwalk. Es un puente peatonal cubierto, rodeado de vegetación y con cintas mecánicas que te permite cruzar al mar abierto totalmente gratis en unos 10-15 minutos disfrutando de las vistas.


Cómo moverte por la isla

Moverse por la Isla de Sentosa es infinitamente más fácil y económico de lo que parece a primera vista. Una vez que pones un pie en la isla, la gran sorpresa para los viajeros es que todo el transporte público interno es completamente gratuito: puedes subir y bajar tantas veces como quieras del monorraíl, de las líneas de autobuses y del tranvía playero sin pagar un solo dólar adicional.

La forma más rápida y cómoda de desplazarte entre los puntos clave de la isla es el Sentosa Express, un tren monorraíl de cuatro estaciones que conecta la isla de norte a sur en cuestión de minutos. Parte desde la estación VivoCity en la isla principal, pasa por la estación Resorts World (donde se encuentran Universal Studios y el S.E.A. Aquarium), continúa hacia Imbiah (ideal para atracciones de naturaleza y miradores) y finaliza en la estación Beach Station, el punto neurálgico para acceder a toda la zona de playas.

Si lo que buscas es recorrer la franja costera sin cansarte caminando bajo el sol tropical, la mejor opción es el Sentosa Beach Shuttle. Se trata de unos coloridos trenecitos abiertos que circulan continuamente a lo largo del paseo marítimo, conectando las tres playas principales (Siloso Beach, Palawan Beach y Tanjong Beach). Pasan cada pocos minutos, te permiten disfrutar de la brisa marina durante el trayecto y son una auténtica gozada para moverse sin esfuerzo.

Además, para distancias intermedias o rincones más interiores de la isla, la red de autobuses gratuitos de Sentosa (líneas A, B y C) conecta prácticamente todas las atracciones, hoteles y campos de golf con frecuencias excelentes durante todo el día.

Consejo de hormiga: aunque el billete de acceso a la isla mediante el monorraíl Sentosa Express cuesta unos 4 SGD si entras desde la estación de VivoCity, una vez que entras a Sentosa (incluso si entraste caminando gratis por el paseo Sentosa Boardwalk), todos los trayectos del monorraíl dentro de la isla y el trayecto de vuelta a la isla principal son 100 % gratuitos. Aprovéchalo para moverte entre playas y atracciones sin gastar nada.

 

Playas de la Isla de Sentosa y sus atracciones

Palawan Beach

Palawan Beach

 

La costa sur de la isla alberga tres playas principales de arena dorada, cada una con una personalidad, ambiente y propuesta de actividades totalmente diferente. Aunque todas son artificiales, importadas con arena fina y protegidas por espigones que forman bahías de aguas muy tranquilas, son un lugar fantástico para descansar, pasear o tomar algo rodeado de palmeras.

Palawan Beach es una playa idílica, tranquila y de ambiente eminentemente familiar. Su gran seña de identidad es un precioso puente colgante de madera y cuerdas que cruza sobre las aguas turquesas hasta conectar con un pequeño islote verde. Cruzar este puente no cuesta absolutamente nada y te lleva al considerado como el punto más meridional de la Asia continental (o el punto más cercano al ecuador). Subir a las dos torres de madera del islote te regalará unas panorámicas espectaculares del mar y de los barcos mercantes en el horizonte.

Siloso Beach está situada en la zona oeste, es la playa más activa e internacional de la isla. Aquí puedes practicar voleibol en la arena, alquilar tablas de paddle surf o kayak, y probar atracciones llenas de adrenalina situadas a escasos metros de la orilla, como la tirolina gigante de MegaZip o la piscina de olas artificiales para surfear en Ola Beach Club. Además, toda su avenida peatonal está repleta de chiringuitos, bares de playa con música y restaurantes donde tomar una cerveza helada o almorzar frente al mar.

Por último, en el extremo oriental y más alejado se encuentra Tanjong Beach, el rincón más exclusivo, bohemio y relajado de la costa. Es una playa mucho más íntima y silenciosa durante el día, perfecta si buscas leer un libro bajo las palmeras, desconectar del bullicio o disfrutar de un atardecer romántico. Su punto de referencia es el famoso club de playa Tanjong Beach Club, conocido por sus tumbonas junto a la piscina, sus cócteles de autor y sus fiestas al aire libre los fines de semana.

Consejo de hormiga: el acceso a las tres playas es totalmente gratuito y público. Si no quieres caminar bajo el sol para ir de una a otra, recuerda que puedes montarte gratis en el tranvía de la playa (Sentosa Beach Shuttle), que realiza paradas continuas a lo largo de las tres bahías durante todo el día.

 

Atracciones más populares de la isla

Además de sus playas, la Isla de Sentosa concentra alguna de la oferta de ocio más impresionante y variada de todo el sudeste asiático. Tanto si buscas la emoción de un parque de atracciones como si prefieres sumergirte en la vida marina o descargar adrenalina, estas son las paradas estrella que no te puedes perder.

La joya indiscutible de la isla es Universal Studios Singapur, el único parque temático de la franquicia Universal en la región. Está dividido en siete zonas ambientadas en grandes producciones del cine (como Sci-Fi City, Ancient Egypt o Far Far Away) y alberga atracciones de nivel mundial, destacando las célebres montañas rusas entrelazadas de Battlestar Galactica, la inmersiva experiencia en 3D de Transformers o el viaje en la oscuridad de The Mummy.

Justo al lado del parque temático se encuentra el S.E.A Aquarium, Singapore Oceanarium, uno de los acuarios más grandes e impactantes del mundo. En su interior habitan más de 100.000 animales marinos de 1.000 especies distintas distribuíios en enormes tanques temáticos. Su mayor atractivo es la majestuosa pantalla de observación del hábitat del océano abierto, un panel gigante de cristal frente al que puedes sentarte a contemplar mantarrayas gigantes, tiburones y miles de peces nadando pacíficamente.

Si buscas una experiencia divertida y llena de acción al aire libre, el Skyline Luge Singapore es una auténtica maravilla. Consiste en unos carritos de gravedad (mitad trineo, mitad kart) en los que te lanzas a toda velocidad por pistas llenas de curvas, túneles e iluminación nocturna que descienden desde las colinas del interior hasta la mismísima playa de Siloso. Para subir de nuevo a la cima, te montas en el Skyride, una telesilla abierta que te regala unas vistas panorámicas del mar espectacular.

Otra gran atracción clásica es volar sobre el mar a bordo del Teleférico de Singapur. Esta red de cabinas acristaladas conecta la colina de Mount Faber en la isla principal con el corazón de Sentosa, ofreciendo una perspectiva aérea de 360 grados inigualable del puerto, los rascacielos del centro y la selva tropical de la isla.

Consejo de hormiga: si tienes pensado entrar a Universal Studios o al S.E.A. Aquarium, compra tus entradas por internet con antelación para evitar las largas colas de taquilla. Además, planifica bien tu tiempo: Universal Studios requiere al menos media jornada larga (unas 5-6 horas) para disfrutarlo con calma, mientras que el acuario o el Skyline Luge se adaptan perfectamente a visitas más cortas de 1 a 2 horas durante la mañana.

 

 

Dónde comer en Singapur

Probando la comida de los Hawkers

Probando la comida de los Hawkers

Comer en Singapur fue uno de los verdaderos triunfazos del viaje. Lo mejor de todo fue descubrir lo increíblemente bien que se come por poquísimo dinero, probando platazos alucinantes en los sitios más auténticos de la ciudad sin tener que dejarte una fortuna.

Y es que la cultura de los «hawkers» (puestos de comida callejera y de mercado) en Singapur fue inscrita en diciembre de 2020 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

Mi recorrido gastronómico empezó por los hawker centres de los barrios tradicionales, y la experiencia fue insuperable. Tanto cuando estuve en el Barrio Chino como cuando me acerqué al Barrio Indio, comí como una reina en sus puestos callejeros por solo unos 4,5€ en cada sitio. Es una locura pensar que por ese precio te pones fino a base de arroces, fideos recién salteados o platos cargados de especias tradicionales en medio de ese ambiente tan auténtico y lleno de vida.

Para comer a mediodía resguardado del calor, mi parada en el Food Republic (dentro del centro comercial) fue un acierto total. Lo que más me impactó es que estos patios de comida con aire acondicionado reúnen puestos que cuentan con estrellas Michelin y reconocimientos gastronómicos brutales. Allí me pedí un curry de pollo con arroz de diez, aromático y riquísimo, por menos de 8€. Comida de nivel Michelin a precio de saldo.

Y para cerrar el día con una buena cena, el planazo fue irme al Barrio Árabe (Kampong Glam). Cenar en sus terrazas con el ambientazo nocturno y las luces del barrio es otro rollo. Allí me pedí un plato de Mee Goreng (esos fideos fritos al estilo malayo salteados que están para chuparse los dedos) por apenas 6€, el broche de oro perfecto para saborear la ciudad de noche.

Consejo de hormiga: si ves un paquete de pañuelos de papel o una botella de agua encima de una mesa vacía en un hawker centre, ni se te ocurra sentarte. Es la curiosa costumbre local llamada «chope», la forma que tienen los singapurenses de reservar su mesa mientras van a pedir la comida a los puestos.

Mapa interactivo de los lugares que ver en Singapur

 

 

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