En nuestro viaje a Turquía, aprovechamos para ir a un hammam, o baño turco.
Llevábamos 7 semanas recorriendo el país, y nos encontramos con varios hammam, pero a mí se me metió en la cabeza que quería ir a alguno de una ciudad donde no hubiera apenas turismo.
La ciudad elegida fue Gaziantep, la capital gastronómica de Turquía, y la del pistacho (de esta ciudad salen todos los pistachos que se reparten por todo el país)…y como no, el lugar donde se comen los mejores baklava del mundo.
Gaziantep se encuentra a unos 70km de Siria, y muy cerca del Kurdistán turco, por lo que solo los que queremos seguir el viaje más allá (Georgia, Armenia, Iran…)pasamos por aquí.
Muy distinto a los baños árabes occidentales, has de vivir el ambiente de un verdadero hammam, donde se reúne la población, donde se vive la cultura, y porqué no decirlo, donde te quitan todas las impurezas de una manera poco delicada jajaja.
Sigue leyendo, que te cuento toda la experiencia, y lo que debes saber antes de ir.
Por cierto, si piensas viajar a Turquía, te dejo un post con 37 cosas que ver y hacer en Turquía + guía completa + mapa.
Todos los enlaces que llevan a terceros son afiliados. Algunos tienen descuento para que puedas aprovecharlos, y otros no te suponen ningún gasto extra, pero a mí me dan una pequeña comisión para que pueda seguir dedicando horas en escribir posts como este, y te ayude a organizar tu próximo viaje.
Como llegar a Gaziantep
Puedes llegar en avión hasta Estambul, y desde allí en vuelo interno hasta Gaziantep. El aeropuerto queda a 1 hora del centro.
Ya que vienes aquí, te aconsejo que cojas un coche de alquiler, y conozcas el Kurdistán. Te dejo aquí este enlace para que puedas alquilar tu coche al mejor precio.
Atención sanitaria
La tarjeta sanitaria europea no cubre en este país, por lo que lo mejor es que contrates un seguro de viajes que cubra atención médica, hospitalización, repatriación…nunca se sabe qué puede pasar en un viaje. Cualquier tontería como sentirte indispuest@, torcerte un tobillo, que te roben, o te cancelen un vuelo te puede arruinar las vacaciones.
Te aconsejo que viajes con IATI. Nosotras estamos aseguradas con ellos, y viajamos muy tranquilas.
Te dejo aquí un 5% de descuento con IATI.
También tengo 5% de descuento con Heymondo, por si quieres comparar. Te dejo aquí ese descuento.
Internet en Turquía
Ojo porque este país no pertenece al espacio Schengen, así que te cobrarán un pastizal por el roaming.
Nosotras viajamos con Holafly, que tiene tarjetas e-SIM. Con tan solo escanear el código QR, ya tendrás conexión. ¡Es súper cómodo!
Te dejo un 5% de descuento por ser lector/a del blog.
Origen de los Hammam

Origen de los hammam, foto hecha en el museo del hammam de Gaziantep
El origen de los Hammam viene de gran parte de las termas romanas, ya que fueron pioneros en este tipo de baños, y por aquel entonces, ya los utilizaban, no solo como lugar de higiene, y medicinal, sino también social, y político.
En el siglo XV el Imperio Otomano adaptó el ritual amoldándolo a las costumbres y religión, y lo difundieron por todo el Imperio. De ahí que en Europa se conozcan los hammam o baños turcos.
Se empezaron a construir hammam cerca de las mezquitas para poder purificar el alma y el cuerpo antes de la oración diaria.
También servían como reunión social, donde se podían tratar temas de actualidad.
Cosas que debes saber antes de ir a un hammam en Turquía
Una verdadera experiencia, no siempre agradable
Hoy en día hemos adoptado la idea de hammam en occidente de una manera relajante, donde te cuidan , y te miman.
Las que hemos ido a un auténtico baño turco, sabemos que “de mimar” poco jajaja. Para empezar, nosotras íbamos un poco perdidas porque nadie nos explicaba nada. Solo nos llevaron al vestuario.
Has de saber que del hammam saldrás con la piel suave como un bebé, pero “habrás sufrido para ello”, ya que el auténtico ritual es sentirte “refrotad@“. Aquí no hay delicadeza, van por faena.
Algunas personas te dirán incluso que su experiencia no fue nada agradable. Para mí fue toda una aventura, y la recordaré con cariño jajaja.
Baños mixtos o por sexo
En hoteles y riads podrás encontrar baños mixtos, o incluso algún hammam que tenga entradas distintas para mujeres y hombres.
Lo normal es que un baño turco tenga horario para hombres, y horario para mujeres.
Al que fuimos nosotras el horario era: para hombres de 5h a 9h y de 17h a 24h, y para mujeres de 10h a 16h.
También puedes encontrar hammam que sean solo para hombres, o solo para mujeres.
Tus pertenencias de valor

Pertenencias en la cajita de plástico
Para tener nuestros pasaportes, dinero, etc, nos dejaron una cajita de plástico para poner allí nuestras pertenencias, y luego lo pusieron todo en una pequeña taquilla que cerraron con llave. Tras eso, nos dieron una pulserita con dicha llave, para tenerla controlada durante el ritual.
Prepárate para el ritual

Cubículo – vestuario
Lo primero que hacen es enseñarte el vestuario, que es un cubículo para quitarte la ropa.
Hay mujeres que llevan bikini, o bañador. Otras solo llevan la parte baja del bikini o una braga.
Si te van a exfoliar, lo mejor es que solo lleves la parte de abajo, así podrán trabajar todo tu cuerpo, e incluso exfoliarte el pecho. Igualmente, haz lo que te apetezca, si quieres llevar la parte de arriba, llévala…otras señoras también lo hacen.
En la entrada te dan una toalla de algodón natural, muy parecida a un pareo (futa o pestemal), para poder taparte.
En algunos hammam, los hombres suelen desprenderse de toda la ropa, y no llevan nada debajo de la bata. Aunque puede ser que veas alguno con el bañador puesto.
En algunos lugares te dejan también unas chanclas para poder caminar por el hammam, pero si lo deseas, puedes llevar las tuyas.
Nosotras llevamos una toalla para secarnos después, ya que en ese hammam no daban ninguna, pero en algunos otros sí que la entregan.
No viajes a Turquía sin un seguro de viajes. Nunca se sabe lo que puede pasar, y te fastidiaría las vacaciones. Por unos pocos euros estarás tranquil@. Tienes 5% de descuento con Heymondo. Te dejo aquí ese descuento.
Comienza el ritual: la sala caliente o “hararet “

Sala caliente del hammam
Tras desprenderte de tu ropa, entras en una sala caliente, o “hararet”, donde tienes que permanecer a una temperatura de entre 30 y 50 grados, con una humedad de 90%.
Por cierto, ahí sufrimos bastante para poder hacer fotos, ya que el móvil se quedaba constantemente empañado.
Te dan un par de cuencos de plástico para que te puedas echar agua. Hay grifos de agua fría, y de agua caliente, pero también hay una especie de pica donde cae chorro de cada uno, así que te puedes echar agua templada.
En esta sala debes permanecer una media hora, donde puedes estar sentada o recostada, mientras sudas, y dejas que se liberaran toxinas.
Ritual: la exfoliación

Exfoliación en el hammam
Tras estar un rato en la sala caliente, una masajista viene a buscarme, pasas a una sala más templada, y te tumbas en el mármol…no te preocupes, no está frío.
La masajista (tellak) empieza a exfoliar tu cuerpo; primero boca abajo, también en los glúteos, y con todas sus fuerzas…nada de delicadeza, cariñito, jajaja… luego boca arriba.
Vamos, que notas que todo tu cuerpo está al rojo vivo. A mí personalmente no me pareció desagradable, sí enérgico…y iba a salir de allí con la piel como el culito de un bebé.
Una vez exfoliada, la masajista coge un gran cubo de agua, y te la echa por la cabeza…pero no así, como una duchita en plan te mojo un poquito…más bien parece que te cae un torrencial tipo Dana jajaja. Además repite la operación varias veces.
Por cierto, la exfoliación la realiza con un guante o kessa. Si no llevas ninguno, allí te venden uno (a nosotras nos costó 100TL, que son algo menos de 3€).
Masaje de espuma de jabón

Masaje con espuma de jabón
Tras la exfoliación, extiende por tu cuerpo espuma de jabón, con base de aceite de argán. En algunos lugares te pueden poner jabón de aceite de oliva negro.
Con la espuma te hace un pequeño masaje por todo el cuerpo, y ya notas que te estás relajando.
Para quitarte la espuma, vuelta a empezar con el efecto Dana.
NOTA: la exfoliación y el masaje suelen durar unos 15 minutos entre los dos.
Fin del ritual
Tras haber pasado por toda la operación de purificación, podrás ir, o bien a una sala fría donde te podrás dar un baño de agua helada, o en nuestro caso (no había sala fría para darte un baño, igual que en otros hammam que he podido ver en Turquía), volvimos a la sala caliente a echarnos agua fría.
En nuestro caso había “una sala fría” donde te podías sentar a secarte y tomar algo de agua, o un té, que viene de lujo ya que con tanto calor, te deshidratas.
Precio
El hammam de zonas turísticas te pueden llegar a cobrar 50€ por una sesión de hammam, de aproximadamente una hora (pregunté los precios en varios de ellos).
En el hammam al que fuimos, nos cobraron 13€ por persona, incluido el guante exfoliante que no llevábamos…y además estuvimos 1h30.
Fotos y vídeos
Debes dejar el móvil en la taquilla. Yo pedí permiso para poder hacer alguna foto para el blog. Me pidieron que no fotografiara a nadie, y eso fue lo que hice.
Aún así, es complicado coger algo decente con el calor y la humedad de las salas.
Hammam al que fuimos

Tabak Hammam, Gaziantep
Nosotras fuimos a Gaziantep, al Tabak Hammam, que se encuentra muy cerca del castillo. Ese baño turco es del siglo XVII.
Conclusión
A mucha gente seguro que no le gusta que sean algo brutos, pero yo sinceramente creo que si vas a Turquía, debes ir a un hammam, porque cuando viajas, no solo vas a ver los sitios bonitos, haces 4 fotos y te vas a casa.
Para mí viajar significa mezclarte con la cultura, hablar con los locales, probar la gastronomía del lugar, y conocer sus costumbres… las de verdad, no las importadas.





