Qué ver en Jeonju: los 15 imprescindibles + mapa y guía

Qué ver en Jeonju

Jeonju es para mí, una de las ciudades más bonitas de toda Corea. De todos los lugares que he recorrido en este viaje, este ha sido uno de los que más me ha impresionado por su estética y su energía. Tiene una magia especial; es de esos sitios que logran mezclar la elegancia de la historia con un ambientazo súper vibrante que te atrapa desde el primer minuto.

Lo que hace que esta ciudad sea una parada obligatoria es, por supuesto, su espectacular Hanok Village, el asentamiento de casas tradicionales más grande del país. Pero Jeonju es mucho más que eso: es la imponente Puerta Pungnammun (la única que se conserva de la antigua fortificación), la solemnidad del Santuario Gyeonggijeon y ese aire tan auténtico y ‘guapo’ que se respira en cada calle. Es el lugar perfecto para perderse sin rumbo y disfrutar de una de las estampas más cuidadas y preciosas de todo el país.

Si piensas viajar a Corea del Sur, aquí te dejo una guía completa con dos itinerarios: uno de dos semanas y otro de tres semanas. 

 

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Consejos prácticos para viajar a Jeonju

Documentación para entrar en Corea del Sur

Si tienes pasaporte español o de algún país de la Unión Europea, estás de suerte, porque entrar como turista es bastante sencillo y apenas requiere burocracia. Lo primero y más importante es que tu pasaporte esté en vigor y tenga una validez mínima de 6 meses desde el momento en que pongas un pie en el país. Además, asegúrate de que te queda, al menos, una página en blanco para los sellos de entrada y salida.

En cuanto al visado, los ciudadanos españoles no necesitan visado para estancias de turismo de hasta 90 días, lo que te da un margen enorme para recorrer el país de punta a punta. Seguramente habrás oído hablar de la K-ETA (la Autorización Electrónica de Viaje), pero a día de hoy existe una exención temporal hasta finales de diciembre de 2026 para 67 países, entre los que se incluye España. Lo que hice fue sacar el «earrival card» que me ahorró tener que rellenar a mano la tarjeta de llegada física que te entregan en el avión o al aterrizar. Te dejo aquí la web para hacerlo.

Consejo de hormiga: en temas de fronteras, la última palabra siempre la tiene el boletín oficial. Comprueba siempre los requisitos oficiales justo antes de ir, ya que las exenciones y normativas pueden cambiar de la noche a la mañana. Una visita rápida a la web de la Embajada de Corea o a la página oficial de K-ETA una semana antes de volar te dará la tranquilidad total. Aunque no sea obligatoria, lleva siempre una copia de tu billete de salida del país, a veces lo piden para demostrar que no te vas a quedar a vivir allí (aunque con lo bien que se come, dan ganas).

 

Dinero en Corea del Sur

Dinero en Corea del Sur

Dinero en Corea del Sur

La moneda oficial es el Won surcoreano (KRW) y, aunque Corea es un país súper tecnológico donde podrías pagar casi todo con tarjeta, el efectivo sigue siendo necesario para pequeñas puestos de comida callejera o para algo fundamental: recargar tus tarjetas de transporte. Lo ideal es llevar una tarjeta tipo Revolut para sacar algo de efectivo en los cajeros (busca los que pongan Global ATM) y para pagar en tiendas y restaurantes, pero aquí es donde entran en juego las dos reinas del viaje: la T-Money y la WOWPASS.

La WOWPASS es la «tarjeta total» para turistas que ha salido hace poco y que es una maravilla. Es una tarjeta prepago que tú mism@ emites en unas máquinas naranjas que hay en aeropuertos y estaciones de ciudades grandes. Lo bueno es que puedes recargarla con tus euros en billetes directamente en la máquina (ella hace el cambio a wones) o con tu tarjeta de crédito.

IMPORTANTE: en las máquinas del aeropuerto solo puedes sacarla y recargarla con wones y en efectivo. Yo lo que hice fue sacar dinero en un ATM del aeropuerto, comprar la tarjeta en la máquina naranja y luego recargarla con dinero.

La WOWPASS funciona como una tarjeta de débito para pagar en cualquier tienda, pero (y aquí está el truco) también lleva incorporado el chip de la T-Money. Eso sí, son dos saldos separados: el dinero que metes para comprar ropa o comida no sirve para el metro; para el transporte tendrás que recargar el chip de la T-Money con efectivo en una máquina normal o pasar dinero desde la Wowpass a través de la app «wowpass». Esta app te servirá para controlar lo que gastas, el saldo y recargarla con tu tarjeta española.

Si no quieres la Wowpass, puedes coger solo la T-Money , que es la tarjeta de transporte de toda la vida. Es una tarjeta monedero que compras en cualquier tienda de conveniencia (como los 7-Eleven o GS25) y que solo se puede recargar con efectivo en esas mismas tiendas o en las máquinas de algunas estaciones de metro. Sirve para pagar el bus, el metro e incluso taxis. Es imprescindible si vas a moverte por libre, pero recuerda que no puedes recargarla con tu tarjeta de crédito española; necesitas billetes de won en el bolsillo.

Consejo de hormiga: si no quieres complicarte, mi consejo es que te saques la WOWPASS nada más llegar al aeropuerto de Incheon (Seúl). Te servirá para pagar en casi todas partes y te ahorras andar buscando casas de cambio. Si viajas con la tarjeta Revolut, úsala para sacar ese efectivo inicial en los cajeros del aeropuerto y luego ya te manejas con la WOWPASS para todo lo demás.

¿Puedes pagar con la tarjeta Revolut?

Sí, aunque en algunos pocos negocios no aceptan tarjetas extranjeras, incluida la Revolut (pero puedes pagar con la Wowpass o en efectivo).

MUY IMPORTANTE: si quieres pagar con la Revolut u con la N26, primero tienes que sacar algo de dinero con ella en algún cajero Global ATM; es la manera de «activarla» en Corea del Sur. Si no lo haces, los datáfonos no te la detectarán y te saldrá como no aceptada.

 

 

¿Cuál es la mejor época para viajar a Jeonju?

La primavera y el otoño son, indiscutiblemente, los mejores momentos para descubrir la magia de Jeonju. Durante los meses de abril y mayo, la ciudad se llena de vida con la floración de los cerezos.

El otoño, especialmente entre octubre y noviembre, compite directamente por el primer puesto. Los árboles que rodean el Santuario Gyeonggijeon y los montes cercanos se tiñen de rojos y amarillos intensos.

Evitar los meses centrales del verano es una decisión inteligente si quieres disfrutar de Jeonju con calma. Julio y agosto traen consigo mucho calor.

 


¿Cómo llegar a Jeonju?

La conexión más rápida y eficiente para llegar a Jeonju desde Seúl es, sin duda, el tren de alta velocidad KTX. Los trenes salen con mucha frecuencia desde la estación de Seúl (Seoul Station) o la de Yongsan y el trayecto suele durar una hora y cuarenta minutos aproximadamente. La estación de Jeonju está situada a un corto trayecto en taxi o autobús del famoso Hanok Village.

Otra alternativa muy común es utilizar los autobuses exprés, que salen desde la Terminal de Autobuses de Seúl (Central City Terminal). Aunque el tiempo de viaje es mayor, rondando las tres horas dependiendo del tráfico, es una opción más económica que el tren. Los autobuses en Corea son extremadamente cómodos, especialmente los de clase «Premium» o «Excellent», y te permiten disfrutar del paisaje rural mientras atraviesas el país hacia el sur.

Si te encuentras en el sur del país, como fue mi caso al viajar desde la isla de Jeju, la logística cambia pero sigue siendo muy sencilla. Puedes coger un vuelo directo desde el aeropuerto de Jeju hasta el aeropuerto de Gunsan. Esta conexión aérea es muy rápida y te evita tener que subir hasta Seúl o Busan para luego volver a bajar hacia el centro de la península.

Una vez aterrizas en Gunsan, el traslado a Jeonju se realiza fácilmente en autobús. El trayecto por carretera desde el aeropuerto de Gunsan hasta la terminal de autobuses de Jeonju dura algo más de una hora.

Desde el mismo aeropuerto salen buses hasta Jeonju, aunque hay pocos pero suelen coincidir con la llegada de vuelos: 10h55, 15h50 y 17h20. Si pierdes estos autobuses tendrás que ir a la estación de Gunsan y coger un  bus desde allí.


¿Cómo moverte por Jeonju?

Hanok Village Jeonju

Hanok Village Jeonju

Moverse por Jeonju es sumamente sencillo porque la mayor parte de lo que querrás visitar se concentra en una zona muy específica. La gran ventaja de esta ciudad es que su corazón histórico es compacto y está diseñado para ser explorado con calma, sin necesidad de depender de horarios de transporte.

Una vez que te encuentras en el Hanok Village, puedes llegar a prácticamente todos los puntos de interés caminando. Las distancias entre las casas tradicionales, el Santuario Gyeonggijeon, la Catedral de Jeondong y los miradores son muy cortas. Además, muchas de sus calles son peatonales o tienen un tráfico muy restringido, lo que hace que pasear sea la forma más agradable y auténtica de empaparse del ambiente.


¿Cuántos días dedicarle a Jeonju?

Un día es tiempo suficiente para recorrer los puntos más emblemáticos de la ciudad y llevarse una imagen general muy completa. Al estar todo tan cerca, en una sola jornada puedes visitar el Santuario Gyeonggijeon, fotografiar la Puerta Pungnammun y perderte por las calles principales del Hanok Village sin sentir que te dejas lo esencial en el tintero. Es la opción perfecta si tu itinerario por Corea está muy apretado pero no quieres renunciar a ver esta joya.

Sin embargo, lo ideal para disfrutar Jeonju de verdad es dedicarle dos días y pasar una noche allí. El ambiente de la ciudad cambia drásticamente cuando cae el sol y los visitantes de un día se marchan; las calles iluminadas del barrio tradicional tienen una atmósfera mucho más íntima y especial. Además, dormir en una casa tradicional es una experiencia que merece la pena vivir con calma, permitiéndote desayunar sin prisas y ver cómo despierta el Hanok Village antes de que lleguen las multitudes.


Atención sanitaria en
Corea del Sur

La sanidad en Corea del Sur es moderna, eficiente y con una tecnología que te deja con la boca abierta. Sin embargo, tiene un pequeño «pero», y es que no es gratuita para los turistas. Cualquier consulta médica, por pequeña que sea, o una simple visita a urgencias por un tropiezo tonto, puede acabar costándote unos cuantos cientos (o incluso miles) de euros. Los hospitales suelen estar bastante llenos y, aunque en las grandes ciudades hay clínicas internacionales con personal que habla inglés, los precios para los extranjeros no residentes son significativamente más altos que para los locales.

Por eso, viajar con un buen seguro de viaje no es solo una recomendación, es una necesidad absoluta para dormir tranquil@. Imagínate que necesitas una prueba diagnóstica o una medicación específica; tener a alguien al otro lado del teléfono que te diga a qué hospital ir y que se encargue de todas las facturas es la diferencia entre que el viaje siga adelante o se convierta en una pesadilla logística y económica.

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Internet en Corea del Sur

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Dónde dormir en Jeonju

Tienes una habitación doble en un Hanok, con aire acondicionado y baño privado. A tan solo 5 minutos caminando estarás en pleno Hanok Village. El alojamiento tiene una valoración media de 9,2 sobre 10 y la noche cuesta 25€.

Te dejo aquí esta opción (es la primera que sale) por si quieres echarle un vistazo. 

 

Sino, a 4 minutos caminando de Hanok Village podrás dormir en un Hanok precioso y muy bien valorado, con aire acondicionado, calefacción, baño privado y vistas al jardín. Tiene una nota media de 9,5 sobre 10 y la  noche cuesta 43€.

Te dejo aquí esta opción (es la primera que sale) por si quieres verla. 

 

 

Qué ver en Jeonju

Hanok Village

Hanok Village

Hanok Village

Hanok Village es, sin duda, el alma de Jeonju y el motivo principal por el que esta ciudad se siente tan especial. Lo que lo hace único es que no es un museo al aire libre ni una recreación artificial; es un barrio vivo, en pleno centro de la ciudad, donde se concentran más de 800 casas tradicionales coreanas (hanoks). Es una pasada caminar por allí y ver el contraste de esos tejados de teja oscura y formas curvas mezclándose con la vida moderna de la gente que vive y trabaja en la zona.

Pasear por sus calles es como un viaje en el tiempo pero con un ambiente «muy guapo» y actual. Me encantó que, aunque es un sitio histórico, tiene una energía increíble. Te cruzas con muchísima gente vestida con el hanbok (el traje tradicional), lo que le da un colorido espectacular a las fotos. Cada callejón tiene su encanto: desde talleres de artesanía y caligrafía hasta pequeñas casas de té donde puedes sentarte en el suelo a disfrutar del momento con calma.

Lo mejor del Hanok Village es que es totalmente peatonal en su mayor parte, así que te olvidas de los coches y te dedicas a disfrutar de los detalles. Es el lugar perfecto para ver de cerca la arquitectura tradicional, con sus patios interiores escondidos y sus estructuras de madera.

Consejo de hormiga : para apreciar de verdad la magnitud del Hanok Village, tienes que verlo desde arriba. Más abajo te dejo un par de lugares brutales..


Escuela confuciana de Jeonjuhyanggyo

La Escuela Confuciana de Jeonjuhyanggyo es uno de esos rincones que te hacen entender por qué Jeonju es la capital espiritual y tradicional de Corea. Aunque el Hanok Village suele llevarse todo el protagonismo, este lugar tiene una paz y una autenticidad que te dejan sin palabras nada más cruzar su entrada.

Se trata de un centro educativo que data de la Dinastía Joseon y, en su momento, era algo así como la «universidad» local donde los estudiantes se preparaban para los exámenes imperiales y estudiaban las enseñanzas de Confucio. Lo que más impresiona al llegar es su arquitectura: edificios de madera perfectamente conservados, patios simétricos y ese aire de respeto y silencio que parece haberse quedado congelado en el tiempo.


Visita el santuario de Gyeonggijeon

Santuario de Gyeonggijeon

Santuario de Gyeonggijeon

El Santuario Gyeonggijeon es una parada fundamental si vas a Jeonju. Está justo en el centro del Hanok Village y, aunque fuera haya mucho movimiento, dentro se respira muchísima tranquilidad. Se construyó en 1410 y su importancia principal es que guarda el retrato del Rey Taejo, que fue quien fundó la dinastía Joseon.

Más allá de ver el retrato y los edificios antiguos, lo mejor es pasear por el recinto. Tiene zonas con árboles y un pequeño bosque de bambú que está muy bien cuidado y es perfecto para sacar fotos. Verás a mucha gente paseando con el traje tradicional (hanbok), lo que le da un toque muy auténtico al lugar. No es un sitio enorme, así que en una hora o poco más lo habrás visto todo con calma.

La entrada cuesta 3.000 wones y el horario es de 9h a 18h en invierno y 19h en verano. Recuerda que la última entrada es una hora antes del cierre.

Consejo de hormiga: si puedes, ve a primera hora para evitar los grupos más grandes de turistas.


Complejo de Jeolla Gamyoung

El Complejo de Jeolla Gamyoung es otro de esos puntos clave para entender la importancia de Jeonju. Básicamente, era la antigua oficina administrativa de toda la provincia de Jeolla durante la dinastía Joseon, algo así como la sede del gobierno regional.

Lo que ves hoy en día es una reconstrucción muy fiel de los edificios originales que estuvieron allí durante siglos. El lugar es bastante amplio y está compuesto por varios pabellones de madera con una arquitectura muy cuidada. Al estar un poco más apartado del bullicio principal del Hanok Village (aunque se llega andando en unos minutos), suele ser un sitio mucho más tranquilo y relajado para visitar.

 

Prueba el bibimbap

Prueba el bibimbap

Prueba el bibimbap

No puedes irte de Jeonju sin probar el Bibimbap, porque es, literalmente, el plato estrella de la ciudad. Aunque lo encuentres en cualquier rincón de Corea, el de aquí es especial porque Jeonju está considerada la capital gastronómica del país y se toman muy en serio su receta original.

Lo que hace diferente al Bibimbap de Jeonju es la calidad de sus ingredientes y la presentación. Normalmente te sirven un cuenco con una base de arroz (cocinado a veces en caldo de carne) y encima colocan un montón de verduras frescas de temporada, brotes de soja y carne de ternera. El objetivo es mezclarlo todo bien para que los sabores se integren. Es un plato súper equilibrado, sano y, sobre todo, está riquísimo.

Consejo de hormiga: encontrarás un montón de restaurantes donde probar este plato típico. Yo lo comí en Pungnamjeong (풍남정). Está situado justo frente a la entrada del Santuario Gyeonggijeon, así que la ubicación es inmejorable si estás recorriendo el centro histórico. Lo que más destaca de este restaurante es su Jeonju Bibimbap servido en el clásico cuenco de latón dorado.


Recorre Jaman Mural Village

Jaman Mural Village es un barrio que le da un toque de color y alegría a Jeonju. Está situado en una colina, justo al cruzar la carretera desde el Hanok Village, y es el lugar perfecto para ver una cara de la ciudad totalmente distinta: mucho más informal, joven y creativa.

Lo que hace especial a este sitio es que antiguamente era un barrio humilde que se transformó gracias al arte. Ahora, sus calles empinadas y estrechas están llenas de murales coloridos, grafitis y dibujos que van desde escenas tradicionales hasta personajes de anime o cine. Es un laberinto de colores donde cada esquina es una oportunidad para sacar una foto diferente.

Además de los murales, en la parte alta hay varias cafeterías con mucho encanto y terrazas que tienen unas vistas muy chulas de todo el Hanok Village desde arriba. Es un paseo que cansa un poquito por las cuestas, pero merece mucho la pena para romper con tanta sobriedad histórica y ver el lado más artístico de la zona.

Consejo de hormiga: no te pierdas ET Cafe; es una de las cafeterías más curiosas y con más encanto del barrio; el sitio perfecto para descansar de las cuestas, disfrutar de su decoración.

 

Sube a la colina de Omokdae

Omokdae

Omokdae

Para tener las mejores vistas de Jeonju, tienes que subir a la colina de Omokdae. Es ese punto donde te das cuenta de la magnitud real del Hanok Village y de lo preciosa que es la arquitectura tradicional coreana cuando se ve desde arriba.

Es un lugar con mucha historia, ya que aquí fue donde el Rey Taejo celebró una victoria militar antes de fundar la dinastía Joseon, pero hoy en día la gente sube sobre todo por la paz que se respira y por la panorámica. El camino es muy sencillo; son unas pasarelas de madera y escaleras que se suben sin mucho esfuerzo. Una vez arriba, te encuentras con un pabellón precioso, pero el verdadero tesoro está en los miradores que hay durante la subida y la bajada, desde donde verás un mar de tejados negros curvados que parece que no tiene fin.

Es el sitio ideal para ir justo antes del atardecer, cuando las luces del pueblo empiezan a encenderse y el ambiente se vuelve super mágico.

Consejo de hormiga: el mejor punto para fotografiar el Hanok Village está en la plataforma de madera que hay a mitad de camino. Desde ahí tienes la perspectiva perfecta para que se vea el contraste entre las casas antiguas y los edificios modernos que asoman al fondo de la ciudad.


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Alójate en un hanok

Dormir en un hanok es, posiblemente, la experiencia más auténtica que puedes vivir en Jeonju. No es solo buscar un sitio donde pasar la noche, es sumergirse de lleno en el estilo de vida tradicional coreano.

Lo que hace especial a estos alojamientos son sus suelos de madera, las paredes de papel hanji y, sobre todo, el sistema de calefacción ondol (suelo radiante), que hace que la habitación sea súper acogedora. Aunque se duerme en un yo (un colchón tradicional sobre el suelo), te aseguro que son mucho más cómodos de lo que parecen y la sensación de paz al despertar rodeado de arquitectura antigua es inigualable. Muchos de estos hanoks tienen patios interiores preciosos donde puedes sentarte a disfrutar del silencio antes de que el barrio se llene de vida.

Para ponértelo fácil, en el apartado de «Dónde dormir en Jeonju» te he dejado seleccionados dos alojamientos en hanok que me encantaron. Son opciones perfectas si buscas ese equilibrio entre tradición y comodidad, situados en pleno corazón del pueblo tradicional para que lo tengas todo a mano.

Consejo de hormiga: recuerda que en los hanoks (y en las casas coreanas en general) es obligatorio descalzarse antes de entrar. Fíjate en los pequeños escalones o zonas de piedra a la entrada de tu habitación; están ahí precisamente para que dejes tus zapatos fuera y mantengas el interior impecable.

 

Prueba los pasteles de chocolate PNB

Pasteles de chocolate PNB

Pasteles de chocolate PNB

Si pasas por Jeonju, vas a ver que casi todo el mundo lleva una bolsa naranja en la mano. El motivo son los pasteles de chocolate de PNB, una auténtica institución en la ciudad desde 1951. No son el típico souvenir para turistas sin más; son unos pastelitos tipo sándwich con un bizcocho denso, un toque de nueces y un relleno de crema y mermelada de fresa que están de vicio.

Lo mejor es que hay distintos sabores para elegir. Mi recomendación personal es que vayas a por el clásico (el de chocolate negro de toda la vida) y el de chocolate blanco, que son los que están increíbles y nunca fallan. Tienen una textura que engaña: por fuera parecen contundentes, pero cuando les das el primer bocado con un café, entiendes por qué son tan famosos.

Suelen volar de las estanterías, pero un truco de viajera: si ves que en el mostrador falta alguno de los sabores que quieres probar, pregunta al personal para que repongan. Normalmente tienen más cajas en el obrador y las sacan al momento si se lo pides.

 

Puerta de Pungnammun

La Puerta de Pungnammun es el último gran vestigio de lo que fue la antigua muralla que protegía Jeonju. De las cuatro puertas originales que tenía la ciudad, esta es la única que queda en pie, y verla ahí, imponente en medio de una plaza circular rodeada de vida moderna, es un espectáculo.

Es una estructura preciosa de dos niveles con los típicos tejados curvados y una decoración súper detallada. Lo que más me gusta es el contraste: por un lado tienes siglos de historia y por el otro, a solo unos pasos, el bullicio del mercado nocturno de Nambu. Es el punto de unión perfecto entre el Jeonju antiguo y la ciudad actual. Te recomiendo mucho pasar a verla tanto de día para apreciar los colores, como de noche, cuando la iluminan y se crea una atmósfera mágica.

Consejo de hormiga: no te conformes con verla desde un solo ángulo. Si vas por la noche hacia el mercado de Nambu, aprovecha para ver la puerta iluminada; es cuando mejor se aprecia su grandeza y se convierte en el punto de referencia perfecto para no perderte por el centro.


Vístete con hanboks tradicionales

Vístete con hanboks tradicionales

Vístete con hanboks tradicionales

Si en algún lugar del viaje tienes que animarte a probar la experiencia del hanbok, ese sitio es Jeonju. Te diría que, junto con Seúl, es la ciudad donde más gente he visto vestida con el traje tradicional, y tiene todo el sentido del mundo: el escenario es tan perfecto que parece que estás dentro de un K-drama histórico.

Lo que mola de Jeonju es que, al ser un barrio tradicional tan concentrado, no te sientes para nada fuera de lugar; al contrario, lo raro es no cruzarse con grupos de amigos o parejas paseando con sus mejores galas. Hay muchísimas tiendas de alquiler donde puedes elegir entre el hanbok clásico (más sencillo y elegante) o los modelos modernos, que son una pasada con colores brillantes, bordados dorados y telas con más vuelo. Además, suelen incluir el peinado con accesorios preciosos para el pelo, lo que acaba de completar el look.

Más allá de la foto (que va a ser espectacular), lo mejor es la sensación de caminar por los suelos de madera y los patios de los templos sintiendo la cultura coreana de otra manera.

Consejo de hormiga: al igual que en la capital, ir vestido con hanbok tiene premio. En muchos de los sitios históricos y palacios de la ciudad, si vas con el traje tradicional puesto, la entrada te sale gratis. Es la excusa perfecta para alquilarlo un par de horas, ahorrarte la entrada y llevarte de recuerdo las mejores fotos de tu viaje.

 

Recorre las calles con un cochecito

Para esos momentos en los que las piernas empiezan a quejarse, en Jeonju tienes una alternativa divertidísima: recorrer las calles en cochecito eléctrico. Son una especie de vehículos pequeños y estrechos, diseñados específicamente para moverse por los callejones del Hanok Village sin romper el encanto del barrio.

Es la opción ideal si vas con niños (o con gente mayor). Como son cochecitos de varias plazas pero con un diseño «delgado», convirtiendo el trayecto en una pequeña aventura. Para los peques, que a veces se cansan de ver templos y casas antiguas, subirse a uno de estos «carritos» es un planazo que les motiva un montón y te permite cubrir más terreno en menos tiempo.

Consejo de hormiga: estos cochecitos son geniales para descansar, pero recuerda que el Hanok Village es una zona muy concurrida. Si vas a alquilar uno, intenta que sea en horas de menos jaleo o por las calles laterales más anchas; así irás más tranquilo con los niños y podrás disfrutar de la conducción sin tener que esquivar a media Corea

 

Tómate un café con vistas 

Tómate un café con vistas 

Tómate un café con vistas

Si hay algo que tienes que hacer sí o sí en Jeonju es buscar una de esas cafeterías situadas en las plantas altas de los edificios que bordean el Hanok Village. Aunque desde la calle parezcan edificios normales, el secreto está en subir: desde allí arriba las vistas son, sencillamente, de otro planeta.

Es el lugar perfecto para tomarte un respiro y ver, a vista de pájaro, el famoso «mar de tejados». Ver cómo se extienden los cientos de techos tradicionales de teja negra, con sus formas curvas tan características, es la mejor manera de entender la magnitud de este barrio histórico. Es una perspectiva que no tienes paseando por las calles y que, al atardecer, cuando empiezan a encenderse las luces de los farolillos, se vuelve totalmente mágica.

 

Prueba la baguette con hamburguesa

Hay un bocado famoso en Jeonju que rompe con todo lo tradicional; es la baguette con hamburguesa de Gilgeoriya. Es uno de esos clásicos del street food local que tiene legiones de fans y que vas a ver en manos de medio mundo mientras paseas por el Hanok Village.

No te esperes una hamburguesa al uso entre dos panes redondos. Aquí lo que hacen es coger media baguette súper crujiente, vaciarle la miga y rellenarla a presión con una mezcla espectacular de carne picada, verduras, una salsa ligeramente picante y un toque de queso. El resultado es un contraste brutal: el pan está muy tostado y crujiente por fuera, mientras que el interior está jugoso y lleno de sabor.

Es la opción perfecta para comer algo rápido, rico y barato mientras sigues explorando la ciudad. Eso sí, prepárate para la cola, aunque suele ir bastante rápido porque tienen el sistema super ensayado.

 

Ve al mercado Nambu

Mercado Nambu

Mercado Nambu

El Mercado Nambu es el lugar donde Jeonju muestra su cara más auténtica y vibrante. Es un mercado con muchísima historia que ha sabido reinventarse sin perder su esencia. Durante el día, es el sitio perfecto para ver el trasiego de la vida local, con sus puestos de verduras, pescados y productos tradicionales, pero lo que realmente lo hace famoso es su transformación cuando cae el sol.

Si tu visita coincide con el fin de semana, no puedes perderte su mercado nocturno. Se llena de puestos de comida callejera innovadora, música y un ambiente joven que contrasta totalmente con la calma del Hanok Village. Es el lugar ideal para ir saltando de puesto en puesto probando desde platos coreanos clásicos hasta fusiones modernas que solo verás aquí.

 

Mapa interactivo de los lugares a ver en Jeonju

 

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